9.10.12

Mi respuesta al anónimo "Cataluña independiente"

He aquí el documento de respuesta que envié vía facebook a mis amigos en deferencia a su inquietud por el texto "Cataluña independiente":


¡Hola!

La verdad es que no me motiva demasiado contestar a un texto de estas características, porque siempre se usan los mismos tópicos – por lo demás a menudo falaces – y se emplea un evidente tono despreciativo para hablar de Cataluña y de una opción democrática, respetuosa con los derechos humanos y por tanto legítima, al margen de si te gusta o no. En todo caso, y después de pensármelo, y ya que sois dos amigos los que me pedís la opinión, contestaré para intentar que comprendáis – no digo compartáis porque no pretendo convencer a nadie – por qué pasa lo que pasa y cómo se siente gran parte de la población de Cataluña. Por respeto a vosotros y a ese propósito, trataré de ser riguroso e incluiré notas a pie de página para probar que no me invento nada. Os doy mi opinión subjetiva, claro, pero constataréis que se trata de una verdad fundamentada en determinados hechos.

Pese a mi repugnancia por varios elementos del texto que me pedís que valore, voy a tratar de usarlo como base para construir mi discurso y lo iré salpicando con otras cuestiones que me parecen esenciales. Lo primero, dejadme señalar algunos detalles en los que el autor del texto entiendo que pretende de algún modo insultar o rebajar a Cataluña y los catalanes. Empieza afirmando que Cataluña sería un estado independiente como Marruecos y Túnez. Tengo la impresión – ojalá errónea – que utiliza estos países con una clara doble intencionalidad, supurando su elección un asqueroso tufo racista con la idea de infravalorar a Cataluña. A mí, al contrario de lo que deja entrever el texto, me parecen dos pueblos muy dignos, aunque desgraciadamente hayan tenido algunas dificultades con la consecución de un régimen democrático pleno. Pese a todo, cabe destacar el coraje de sus ciudadanos que han protagonizado recientemente las revueltas pro-democráticas conocidas como la Primavera Árabe, de las cuales quizás deberíamos aprender muchos de nosotros.

En todo caso, y al margen de esta cuestión, no me parece procedente la comparación entre Cataluña y esos países en casi ningún nivel. Si bien es cierto que comparten un carácter mediterráneo, su composición social y vigor económicos son bien diferentes. Por poner un ejemplo, según Wikipedia, Túnez ocupa el puesto 94 en el Índice de Desarrollo Humano (IDH) publicado por Naciones Unidas[1], mientras que Marruecos alcanzaría el 130. España en su conjunto, se eleva por encima de ellas hasta el puesto 23, lo cual ya indica que una Cataluña independiente se encontraría previsiblemente bastante más arriba de esos países africanos por ser una de las zonas más ricas de España, concretamente representando el 18,47% del PIB total del estado español[2], con unas infraestructuras y servicios infinitamente superiores que los de los dos países africanos. De hecho, si atendemos a algunos estudios basados en las cifras proporcionadas por Eurostat, una hipotética Cataluña independiente ocuparía el cuarto lugar en un ranking de renta per capita de los países de la UE, únicamente tras Luxemburgo, Irlanda y Holanda[3]. Conclusión: quizás sería más pertinente comparar el estado catalán con alguno de estos territorios, con los que guardaría más similitudes. El resto podría parecer una alegre manipulación sin base.

El siguiente argumento que se arroja forma parte de un cierto pensamiento mágico español según el cual una Cataluña independiente se verá sometida a las siete plagas bíblicas por su desobediencia. La primera de estas plagas – y la preferida por los medios últimamente – es suponer que Cataluña deberá abandonar la UE. Y empleo el verbo abandonar muy conscientemente, para resaltar que la ciudadanía europea es algo que ya me pertenece y que soy tan europeo actualmente como un habitante de Sevilla o Gijón, por poner dos ejemplos. La idea sobre la cual se sustenta esta expulsión es que es España la que se merece ser europea, pero... ¿quién dice eso? Estar en Europa fue un logro común, y quizás deberían los españoles preguntarse, como hizo ayer el ministro español Ruiz Gallardón, si una España sin Cataluña cumpliría los requisitos mínimos para seguir en la Unión[4]. Personalmente, deseo y creo que sí seguiría, pero quizás estaría bien abrir un poco la mente y no dar por sentado que el inadaptado es el otro y no uno mismo.

Por otro lado, todos sabemos que desde el gobierno se amenaza con el hecho de que Cataluña quedaría fuera de la UE por los siglos de los siglos ya que España vetaría su ingreso. Bien... ¿y quién dice que seremos expulsados? La comisaria europea y número dos de la Comisión, Viviane Reding – que alguna cosa debe saber de esto – afirmó en una entrevista que “ninguna ley dice que Cataluña deba salir de la Unión Europea si se independiza” y que “la legislación internacional no dice nada que se parezca a eso”[5]. Estas afirmaciones muestran que, como mínimo, no está tan claro que debamos adoptar ninguna otra moneda, ni visado, ni cosa que se le asemeje, tal y como pensaba el bien informado autor de ese texto.

Sobre los efectos que tendría sobre el resto de los españoles, hay diversas cuestiones. La primera, la tan traída y llevada de la supuesta marginación de la gente llegada de otras zonas de España a Cataluña. Bien, yo soy de familia gallega y puedo afirmar que jamás, ni yo ni nadie de mi familia ha tenido ningún problema de integración, aún sin saber prácticamente catalán como es el caso de mis padres y mis tíos. Otra cosa es el caso de las nuevas generaciones, que gracias a que el franquismo murió y se readmitió el uso del catalán pudimos aprenderlo y usarlo con normalidad cuando nos da la gana. Si el argumento es que existe la obligación de conocerlo y de emplearlo en las tiendas, yo personalmente agradezco que la Generalitat de Catalunya invierta en mi integración enseñándome el idioma propio del territorio – además del castellano que también se aprende y con resultados idénticos al resto del estado español[6] – y así no me convierta en un marginado social que desconoce la cultura original del país. El catalán es el idioma que se formó de manera espontánea en este territorio como evolución del latín y es absolutamente lógico que se pretenda que tenga un uso natural y extendido, al margen de que por razones políticas se introdujera también el castellano durante la Edad Moderna.

Mi testimonio personal, y creo que el de la inmensa mayoría de los catalanes es que la supuesta discriminación es una falacia interesada con fines políticos. Podéis ver el vídeo que hizo recientemente una señora de raíces extremeñas afincada en Cataluña contestando a un responsable político de su comunidad de origen que pretendía hacerla volver allí tras la independencia de Cataluña para ver que no soy el único que comparte este punto de vista[7]. De hecho, como he comentado antes, mi familia proviene de Galicia y utilizan esa lengua para comunicarse siempre. Eso implica que yo he aprendido de forma casi exclusiva la lengua castellana en la escuela y las calles de Cataluña, con unos resultados que dejo a vuestro juicio con el examen de esta redacción. A mi parecer – y permitidme la inmodestia – denota una competencia lingüística bastante aceptable y demuestra la no discriminación.

Por otro lado, si alguien se ha sentido ofendido porque en Cataluña le han contestado en catalán habiendo hablado en castellano, dejadme que señale que eso precisamente es una muestra de la normalidad existente. Vivimos en un territorio donde, básicamente, cada uno habla en la lengua que le da la gana, siempre partiendo del criterio del bilingüismo. Tú puedes hablar en castellano y yo puedo contestar en catalán porque ambos sabemos que todos los habitantes conocen ambos idiomas y los usan indistintamente sin más prejuicios. Del mismo modo, estoy seguro que si explicas a esa persona que te habla en catalán que no lo comprendes porque eres de otra zona de España, ese individuo cambiará rápidamente de idioma para facilitar la comunicación. Evidentemente, podremos localizar alguna excepción, pero aseguro que esa es la actitud más común. Es más, jamás a un español se le ha prohibido hablar en castellano aquí... desgraciadamente, sí se ha hecho a la inversa en diversas ocasiones a lo largo de la historia reciente. Quizás deberíamos recordar más a menudo eso.

Sobre el coste que soportan los españoles para pagar los servicios catalanes, sólo señalaré que Cataluña está entre las comunidades que más pagan para mantener al resto de territorios españoles, junto a Madrid, Comunidad Valenciana, Navarra y Baleares. De hecho, el actual Secretario de Estado de Hacienda ha reconocido que entre un 6 y un 8% del PIB catalán se va cada año en concepto de solidaridad a los territorios más pobres de España[8]. Esa cifra, de hecho, es una auténtica barbaridad, puesto que en otros países con sistemas de reparto similares como el estado federal alemán, se ha acabado conviniendo la necesidad de no sobrepasar el límite del 4% y se asegura que en ese proceso ninguno de los territorios donantes se ve perjudicado económicamente, cosa que sí ha pasado aquí, una comunidad donde no disfrutamos de las inversiones ocultas por razón de capitalidad como en Madrid u otras ayudas por insularidad como en Baleares. Al contrario, en virtud del Estatuto de Cataluña de 2006, el estado español debía hacer unas inversiones determinadas que aún adeudan y que se han negado a pagar tanto los gobiernos socialistas como populares. Por tanto, por favor... ¡basta de mentiras! Y en último término, si somos tan gravosos para el resto de ciudadanos, gustosamente esperamos que nos facilitéis la salida y así podréis disfrutar de vuestras riquezas.

Por no extenderme más, obviaré la parte de las prácticas anales con vinos espumosos, ya que cada cual puede hacer con su recto – imagino que si lo sugiere el autor es porque tiene alguna experiencia al respecto – lo que le plazca. Sobre los ríos, intuyo que habrá alguna legislación internacional al respecto que se deberá respetar... y en relación al fútbol, francamente si esa es la mayor preocupación de un país con la crisis que estamos sufriendo, es que estamos todos enfermos. No perderé ni un segundo con eso.

¡Ah! Y los bancos... amigos, esa es una de las partes más delirantes. Pensar que porque un banco tenga la sede social en un país va a hacer algo bueno por sus ciudadanos es creer todavía en los reyes magos. Podría citar innumerables experiencias como los casos de Banesto, las participaciones preferentes, etc. y no acabaríamos jamás. Es hora de darnos cuenta de que un banco se debe única y exclusivamente a sus accionistas, siendo su objetivo ganar dinero sin buscar ningún beneficio para la sociedad a no ser que egoístamente también le convenga. Además, para disgusto del autor del texto recordaré que la mayor parte del negocio de los bancos españoles se lleva a cabo en el exterior, concretamente un 70% en el caso del BBVA y un 83% en el Santander[9]. He ahí la españolidad de tus bancos. Espero que tu vida futura no dependa exclusivamente de ellos, igual que yo procuraré estar lo menos posible en manos de La Caixa. No confundas lo público con lo privado o tendrás unos disgustos colosales.

Sé que me he extendido mucho y tengo la impresión de haber sido algo desordenado y olvidadizo en algunos aspectos, pero soy consciente de que he abusado ya demasiado de vuestra paciencia, así que finalizaré. Solamente os rogaré, para concluir, una cosa muy simple: respeto. En los últimos días se ha dicho absolutamente de todo de los catalanes, llegando al más puro surrealismo en acusaciones como la de haber participado de la muerte de Jesucristo o a la más primitiva – y desgraciadamente recurrente – amenaza de uso de las armas. Creedme si os digo que, al margen de ser un pueblo orgulloso de sus raíces, sus logros y su convivencia, la población de Cataluña pierde fundamentalmente la paciencia con España por ser continuamente vejada e insultada. Con estas reacciones viscerales no hacéis nada más que alejarnos. Los catalanistas no planteamos nada extraño. Únicamente una consulta democrática de autodeterminación para saber qué futuro queremos para nuestras familias. Podremos equivocarnos, sí... pero será nuestra decisión y no la de otros.

Desde hace siglos la política dejó de orientarse bajo el presupuesto de que un rey poseía un territorio y el resto debían ser súbditos obedientes. La democracia se basa en un pacto social, y para que haya pacto las partes deben de estar de acuerdo. Comprobemos pues, como hacen en Canadá[10] u otros países[11], si ese pacto continúa vigente. Al fin y al cabo, como decía el francés Ernest Renan[12] en 1882, la nación es “un plebiscito diario”. Muchos catalanes queremos nuestro plebiscito y no queremos ser súbditos de nadie. Si esa fuera nuestra decisión definitiva, esperamos que los ciudadanos del resto de España lo acepten, respeten, y por qué no, lo apoyen.

¡Gracias por vuestra paciencia!



"Cataluña independiente", un texto que circula por la red

Ayer recibía en Facebook la petición de unos amigos que me pedían que diera mi punto de vista sobre un texto que circula por la red en relación al problema de la independencia de Cataluña. Finalmente, he decidido responder y aprovechar mi moribundo blog para poder dar difusión a mi respuesta.

El texto lo podéis encontrar en esta página: http://es.paperblog.com/independencia-para-cataluna-humor-amargo-324874/

1.6.08

Largo silencio y muchos cambios

Pues sí... un largo silencio el del blog. Demasiado seguramente. En cualquier caso, ha quedado bien patente que la constancia y la regularidad no figuran entre mis puntos fuertes. En fin, qué se le va a hacer... Al fin y al cabo, como buen catalán - y para más inri, de raíces gallegas - sólo puedo objetar: "Pa lo que me pagan..."

El caso es que no habrá sido por falta de temas que comentar. Desde mi última entrada de fecha 28 de septiembre han pasado miles de cosas: elecciones, nuevo gobierno español, las eternas peleas en el tripartit catalán, las nuevas - aunque se vieran venir de lejos - peleas en el PP, la inevitable ristra de catástrofes naturales repartidas por todo el mundo, el chiki-chiki en Eurovisión y el Madrid otra vez campeón de Liga. Por cierto, quiero denunciar que de forma impune y sin mi conocimiento han puesto publicidad del Real Madrid en el blog. Que conste en acta la disconformidad de este culé empedernido.

En cualquier caso, hacer ahora el trabajo que no realicé en meses se me antoja complicado, por lo que renuncio a comentar todas esas cosas y otras que me he dejado en el tintero. A partir de ahora espero ir haciendo más posts y poder así dar señales de vida más regularmente. En los próximos días ya tendréis noticias... o eso espero. Porque total, pa lo que me pagan...

28.9.07

Anorexia y publicidad


¿Es ésto lícito? Lo que estáis viendo es una campaña publicitaria de una marca de ropa italiana, que en plena Semana de la Moda en Milán ha llenado la ciudad y la prensa del país transalpino con esta imagen. Se trata de Isabelle Caro, una chica francesa que padece anorexia y que ha posado desnuda en este anuncio que pretende promocionar la marca a la vez que denunciar el drama de los transtornos alimenticios.

La idea partió del fotógrafo Oliviero Toscani, ya célebre por otras fotos en las que usaba enfermos terminales de sida en su lecho de muerte para promocionar una famosa marca de ropa. Ya por ello fue duramente criticado y parece que el escándalo le salió lo suficientemente rentable como para tratar de repetirlo.

Las reacciones en la calle han sido muy diversas. Algunas personas - entre las cuales se encuentra la propia modelo - defienden que ésto puede servir para sensibilizar a la sociedad de las consecuencias funestas de esta terrible enfermedad. Otras consideran que la publicidad jamás realiza servicios sociales ni caritativos, sino que tiene como objetivo vender y hacer conocida una marca, por lo cual les parece infame y manipuladora la campaña del señor Toscani.

Personalmente, me inclino hacia la segunda opinión, aunque acepto que quizás pueda sensibilizar. Pienso que no se deberían permitir tales publicidades realizadas por marcas privadas y con afán de lucro, en las que se usan desgracias ajenas para crear un impacto social y que se hablen de ellas. Es decir, puro marketing a costa de personas indefensas y con buena intención.

¿Qué pensáis vosotros? Espero vuestros comentarios.

24.9.07

Jena 6

A la vuelta de las vacaciones me he encontrado con una noticia que me mantiene entre la incredulidad y la indignación. No sorprende a nadie que en nuestros tiempos se mantenga un cierto racismo y xenofobia, ya que a diario se pueden encontrar ciertas manifestaciones cotidianas de estos fenómenos en cualquier calle de una ciudad europea. Sin embargo, éstas no dejan de ser más que expresiones de baja intensidad - execrables, pero por fortuna no generalizadas -.

Pero hay zonas del planeta donde parece que los comportamientos racistas no son únicamente patrimonio de cuatro cromañones mal organizados, sino que permanecen latentes de forma más o menos evidente en la totalidad de una comunidad. Éste es el caso de la estadounidense ciudad de Jena, situada en la "sudista" Louisiana, donde la intolerancia es manifiesta desde hace ya un año.

La desgraciada historia se inicia en septiembre de 2006 cuando un estudiante del instituto local pide permiso al director del centro para hacer uso de un árbol situado en el patio del recreo. La pregunta parece bastante estúpida, si no fuera por un pequeño detalle. El árbol en cuestión es conocido como The White Tree ("El árbol blanco"), ya que su uso está reservado para los estudiantes blancos. Sí... ya sé que parece increíble en pleno siglo XXI, pero era así. Por fortuna, el director, en un ejercicio de sana cordura, autoriza su uso al estudiante negro. Lo lamentable es que el resto de la comunidad no demostró esa mínima inteligencia...


Al día siguiente, el árbol de la discordia amaneció con tres sogas colgadas de sus ramas, en una clara alusión al linchamiento de negros realizadas por esclavistas y movimientos por la supremacía blanca como el Ku Klux Klan. En definitiva, toda una declaración de intenciones, que sin embargo era calificada por parte de la comunidad blanca como una "simple e inofensiva broma". Naturalmente, el resto de la ciudad - especialmente los afroamericanos - no compartía ese benévolo criterio.

El resultado fue el inicio de una espiral de confrontación que derivó en agresiones mutuas. El primer episodio fue una paliza de un chico negro en un baile escolar y continuó con la amenaza de un chico blanco armado con una pistola a un grupo de negros. La resolución del conflicto en estos casos se saldó con sendas peticiones de disculpas y una surrealista acusación de robo al joven negro que arrebató la pistola a su agresor.

Pero el incidente con consecuencias más graves llegó cuando los agresores fueron negros. El 4 de diciembre de 2006, 6 estudiantes negros propinan una paliza a un compañero blanco y son arrestados y acusados de tentativa de homicidio - algo bastante desproporcionado a tenor de los hechos reales y de que el agredido apenas necesitó atención médica y campaba a sus anchas en un acto social esa misma noche -. A partir de ese momento, se inicia una larga sucesión de despropósitos en la defensa y juicio de los 6 agresores, tales como la no presentación de testigos por la defensa pública en la primera vista realizada, el establecimiento de fianzas extremadamente elevadas o el procesamiento de menores de edad en tribunales para adultos.

Todo ello ha conducido a la indignación de la comunidad negra estadounidense - y del resto de ciudadanos con dos dedos de frente también - que se han movilizado ampliamente apoyando a los jóvenes juzgados y recurriendo la legalidad y constitucionalidad de sus juicios. Actualmente todo el proceso legal continúa abierto y uno de los estudiantes, Mychal Bell, permanece en prisión sin fianza condenado por cargos y penas de adulto, cuando en el momento de los hechos era aún menor.

Parece que los tiempos del esclavismo en el sur de Estados Unidos no está tan lejano en la mentalidad de algunos individuos, que están evitando con su conducta que los tiempos de los movimientos sociales negros queden definitivamente en el recuerdo. Esperemos que las grandes manifestaciones que se están produciendo en favor de los 6 de Jena - o The Jena 6, como se les conoce allí - tengan el efecto de restablecer la justicia y que representen un punto y final de esta funesta parte de la Historia norteamericana.

18.7.07

Polonia y el fenómeno Kaczynsky


No sé si esto se va a convertir en una costumbre, pero por una vez he decidido hacer una entrada "por encargo". Hace unos días una amiga me sugería que, ya que había empezado el blog hablando de las tensas relaciones entre Turquía y la Unión Europea, podía ahora comentar qué ocurría ahora con el ultraconservadurismo católico instalado en el gobierno de Polonia. Y la verdad, el tema me tentó, aunque reconozco que me ha obligado a repasar algunos textos que tenía por casa y hacer algún que otro google.

En los últimos meses la cuestión de Polonia se ha puesto de moda en los medios por las dificultades planteadas para la reforma de la Constitución en la Cumbre de la Unión Europea de junio pasado, además de por algunas declaraciones contra comportamientos considerados poco respetuosos con la moral cristiana (véase la homosexualidad - incluso de los teletubbies- el aborto, etc.).

Polonia es un país que en toda su Historia ha afrontado enormes cambios y convulsiones, incluso hasta el hecho de ver cómo desaparecía en 1795 y no poder recobrar su estado propio hasta el final de la Primera Guerra Mundial, gracias al impulso del presidente americano Wilson y sus célebres 14 puntos. Sin embargo, pese a disponer de este nuevo status, su posición geoestratégica en medio de dos potencias como Alemania y Rusia no le permitieron desarrollarse sin sobresaltos.

Todo el mundo conoce - aunque sólo sea por referencias cinematográficas - el sufrimiento del pueblo polaco durante la Segunda Guerra Mundial. Y las consecuencias de la misma guerra, pese a haber sufrido una invasión absolutamente injustificada por parte de alemanes y rusos, no le fueron en absoluto favorables. Desde 1945 a 1989 Polonia formó parte del bloque comunista, quedando por tanto sometido a los intereses de Moscú.

La Historia más reciente de Polonia ha sido la de la reforma y consolidación de un Estado liberal y capitalista plenamente independiente. Como en el resto de países de la antigua Unión Soviética, el camino no ha sido precisamente fácil. La corrupción, la irrupción de las formas de capitalismo más salvajes y las dificultades para la transformación política e institucional han llevado a una gran insatisfacción entre los ciudadanos.

En el Dossier de La Vanguardia dedicado a "La otra Europa" (2004) la socióloga Lena Kolarska-Bobinska hablaba de la profunda desconfianza hacia la democracia y las instituciones de los polacos, salvando únicamente de la quema aquellas que representan la ley y el orden o el entretenimiento, es decir, "el presidente, la radio y la televisión, la iglesia, el ejército y la policía".

Mi reflexión inmediata al leerlo fue que, sin ser un gran conocedor de la Europa del este, parecía un diagnóstico bastante extrapolable a otros países como la misma Rusia. En efecto, parece que los tiempos de incerteza económica y social que viven estos países desde el derrumbe del comunismo derivan en la búsqueda de una mayor seguridad, de un discurso que aporte algunas certidumbres a las que agarrarse. Se trata, en definitiva, de que el suelo no tiemble tanto bajo los pies.



La salida rusa fue el autoritarismo de Vladimir Putin. La polaca pudiera ser el partido Ley y Justicia, dirigido por los hermanos gemelos Lech y Jaroslaw Kaczynsky, actuales Presidente y Primer Ministro respectivamente. Fundado en 2001, en sólo 4 años ha conseguido ser el partido más votado de Polonia basándose en una ideología ultraconservadora y ultracatólica. Entre sus propuestas estrella encontraríamos la reinstauración de la pena de muerte, la lucha contra la corrupción y la oposición a la eutanasia, la homosexualidad y las drogas.

Sin duda, un país que desea la vuelta de la disciplina y el orden, y que cuenta con un 90,5% de cristianos católicos - obviamente, con una enorme fidelidad al recuerdo del también polaco y conservadurísimo papa Juan Pablo II -, parece terreno más que abonado para este discurso. La cuestión ha empezado a llamar la atención a nivel internacional por este enroque ideológico, pero también geoestratégico - centrado en una renovada desconfianza hacia el vecino alemán y ruso, a la vez que se gestaba una incondicional alianza con Estados Unidos -. Está por ver cuáles serán las consecuencias a medio y largo plazo, pero más bien tiene pinta de que no será un trago plácido para la Unión Europea.

Confío haber estado a la altura de la petición... aunque con bastante retraso. En cualquier caso gracias por la sugerencia, y un beso para Chari y la pequeña Nur.

10.7.07

Las nuevas 7 maravillas del mundo




Tras una temporada de ausencia forzosa, retomo el blog con el comentario de un evento cultural que ha adquirido dimensiones planetarias. Se trata de la elección de las supuestas nuevas 7 maravillas del mundo, a la manera de las que ya se fijaron en el mundo antiguo. La idea, promocionada por un millonario suizo, no ha estado exenta de polémica y diversas instituciones como la UNESCO lo han calificado de pura estrategia de marketing.

Al margen de lo que organice un individuo particular, que obviamente puede hacer lo que le apetezca, me interesa más examinar otros aspectos que subyacen en este proceso. En este sentido, no deja de ser curioso analizar el papel jugado por los países y sus ciudadanos a la hora de encarar esta elección, el cual nos ofrece algunas claves sobre cómo valoramos nuestro pasado y nuestro patrimonio.

Empezaré por una obvia. A nivel general, nos importa un bledo el significado o el valor artístico del patrimonio que tenemos el privilegio de conservar a nuestro lado. Lo único que vemos en esas piedras amontonadas las unas sobre la otras es el dinero que nos reportará gracias al turismo. Y si un millonario nos hace el favor de publicitarnos más, mejor que mejor. En esta ocasión, el chollo era tan enorme que las instituciones no podían quedarse atrás en la inversión de euros, para satisfacción del director de la oficina bancaria donde es cliente el señor suizo de marras.



La segunda idea que me asaltó el cerebro fue cómo el patriotismo y la identidad nacional están por encima de cualquier sensibilidad artística o admiración cultural. He tenido la oportunidad de estar en contacto en algunos foros con gente de países implicados en la elección y en ocasiones me resultaba difícil saber si hablaban de la Copa América o de las 7 maravillas. Con ello no quiero decir que las obras de sus respectivos países no merezcan el apelativo de maravilla, pero no sé cuántas de estas personas habrán reparado por un momento en si deberían dejar de votar la "suya" para valorar más la de otros países. De hecho, no sé si cometeré un sacrilegio y me querrán matar por aquí, pero... confieso que voté por internet, y en mis 7 no estaba la Alhambra de Granada, que se supone que debería ser la más cercana a mi. Debo haber sido el único "idiota" en todo el planeta.

En último término, y siguiendo con esta reflexión identitaria, está la profunda hipocresía y cierta esquizofrenia que se halla en la defensa por parte de algunos estados y ciudadanos de sus "maravillas". Muchas de estas obras, tanto las electas como las no electas, forman parte del bagaje de culturas desaparecidas y denostadas por la cultura oficial de los respectivos países. En cambio, a la hora de usarlas como atractivo turístico y comercial, sí que interesan estas culturas. Por seguir con el ejemplo de los monumentos americanos, en el caso de Machu Picchu (Perú) y de Chichén Itzá (México), en ambos casos las culturas que produjeron esas edificaciones fueron masacradas y marginadas por los españoles en su momento, pero también por los estados formados tras su independencia. Tanto esas nuevas oligarquías nacionales como los ciudadanos de esos países han incurrido a menudo - no digo que siempre - en la depreciación y marginación de los elementos indígenas. Se olvida, por tanto, que Machu Picchu, por poner un ejemplo, es un monumento inca y se atribuye su valor a Perú, que en ningún caso tiene mérito alguno en su construcción y sentido.


Para ser políticamente correcto y que no parezca que esto se circunscribe únicamente a América, podría hablar del caso de China, que con su Revolución Cultural quiso hacer tabula rasa de la milenaria cultura china para eliminar las "bárbaras costumbres" de su población, y sustituirlas por otras más acordes con el nuevo estado comunista. O también, mirando al ombligo propio, la Alhambra de Granada, espléndido ejemplo de una cultura islámica que hoy en día es contundentemente denostada por parte de la población en España - incluso con ciertos tintes xenófobos -. Y siguiendo más allá, para que no me llamen progre y ciegamente pro-musulmán, mencionaría algunos actos atentatorios contra culturas pre-islámicas que todos tenemos en la memoria como la destrucción de las estatuas de Buda en el Afganistán talibán - por fortuna fruto de una interpretación poco representativa de la realidad mayoritaria del Islam -.

En definitiva, que en cualquiera de los casos que examinemos a nivel global encontraremos graves tics de etnocentrismo y de papanatismo cultural que todos deberíamos hacernos examinar urgentemente. Sin embargo, me temo que se trata de un virus extremamente bien instalado y del que somos poco conscientes. Bastaría al menos con la aceptación por nuestra parte de ese defecto para mitigar sus efectos y ser así un poco más justos con las culturas que nos legaron todo ese bagaje. Es lo mínimo que podemos hacer por su memoria y por sus auténticos herederos morales.

11.6.07

Nova Cançó catalana (II): L'estaca

Dado que últimamente y durante unos días más voy a tener ligeramente descuidado el blog por otros menesteres que me ocupan, os dejaré una nueva entrega sobre la Nova Cançó Catalana.

Tras la canción de Maria del Mar Bonet os dejo una pieza realmente emblemática de la lucha antifranquista catalana. Su nombre es L'estaca (La estaca) y su autor e intérprete Lluís Llach, cantante recientemente retirado. En esta composición de 1968, Llach hace una invitación a la resistencia a la dictadura de Franco, encubriéndola en la metáfora de una estaca a la cual alguien está ligado desde hace tiempo. Para liberarse de ella, el autor propone - enmascarado tras el viejo Siset - tirar bien fuerte todos juntos y así poder tumbarla.

Todo un símbolo de la resistencia antifranquista catalana con el seguir completando el ciclo abierto el mes pasado, y que próximamente tendrá una tercera entrega. Os adjunto la letra en castellano.




"LA ESTACA(L'ESTACA)El viejo Siset me hablaba / al amanecer en el portal / mientras esperábamos la salida del sol / y veíamos pasar los carros. / Siset: ¿No ves la estaca a la que estamos todos atados? / Si no conseguimos liberarnos de ella / nunca podremos andar. / Si tiramos fuerte, la haremos caer. / Ya no puede durar mucho tiempo. / Seguro que cae, cae, cae, / pues debe estar ya bien podrida. / Si yo tiro fuerte por aquí / y tú tiras fuerte por allí, / seguro que cae, cae, cae, / y podremos liberarnos. / ¡Pero, ha pasado tanto tiempo así ! /Las manos se me están desollando, / y en cuanto abandono un instante, / se hace más gruesa y más grande. / Ya sé que está podrida, / pero es que, Siset , pesa tanto, / que a veces me abandonan las fuerzas. / Repíteme tu canción. / Si tiramos fuerte, la haremos caer. / Ya no puede durar mucho tiempo. / Seguro que cae, cae, cae, / pues debe estar ya bien podrida. / Si yo tiro fuerte por aquí / y tú tiras fuerte por allí, / seguro que cae, cae, cae, / y podremos liberarnos. / El viejo Siset ya no dice nada; / se lo llevó un mal viento. /- él sabe hacia donde -, / mientras yo continúo bajo el portal. / Y cuando pasan los nuevos muchachos, / alzo la voz para cantar / el último canto que él me enseñó. /Si tiramos fuerte, la haremos caer. / Ya no puede durar mucho tiempo. / Seguro que cae, cae, cae, / pues debe estar ya bien podrida. / Si yo tiro fuerte por aquí / y tú tiras fuerte por allí, / seguro que cae, cae, cae, / y podremos liberarnos."