1.6.08
Largo silencio y muchos cambios
El caso es que no habrá sido por falta de temas que comentar. Desde mi última entrada de fecha 28 de septiembre han pasado miles de cosas: elecciones, nuevo gobierno español, las eternas peleas en el tripartit catalán, las nuevas - aunque se vieran venir de lejos - peleas en el PP, la inevitable ristra de catástrofes naturales repartidas por todo el mundo, el chiki-chiki en Eurovisión y el Madrid otra vez campeón de Liga. Por cierto, quiero denunciar que de forma impune y sin mi conocimiento han puesto publicidad del Real Madrid en el blog. Que conste en acta la disconformidad de este culé empedernido.
En cualquier caso, hacer ahora el trabajo que no realicé en meses se me antoja complicado, por lo que renuncio a comentar todas esas cosas y otras que me he dejado en el tintero. A partir de ahora espero ir haciendo más posts y poder así dar señales de vida más regularmente. En los próximos días ya tendréis noticias... o eso espero. Porque total, pa lo que me pagan...
28.9.07
Anorexia y publicidad

¿Es ésto lícito? Lo que estáis viendo es una campaña publicitaria de una marca de ropa italiana, que en plena Semana de la Moda en Milán ha llenado la ciudad y la prensa del país transalpino con esta imagen. Se trata de Isabelle Caro, una chica francesa que padece anorexia y que ha posado desnuda en este anuncio que pretende promocionar la marca a la vez que denunciar el drama de los transtornos alimenticios.
La idea partió del fotógrafo Oliviero Toscani, ya célebre por otras fotos en las que usaba enfermos terminales de sida en su lecho de muerte para promocionar una famosa marca de ropa. Ya por ello fue duramente criticado y parece que el escándalo le salió lo suficientemente rentable como para tratar de repetirlo.
Las reacciones en la calle han sido muy diversas. Algunas personas - entre las cuales se encuentra la propia modelo - defienden que ésto puede servir para sensibilizar a la sociedad de las consecuencias funestas de esta terrible enfermedad. Otras consideran que la publicidad jamás realiza servicios sociales ni caritativos, sino que tiene como objetivo vender y hacer conocida una marca, por lo cual les parece infame y manipuladora la campaña del señor Toscani.
Personalmente, me inclino hacia la segunda opinión, aunque acepto que quizás pueda sensibilizar. Pienso que no se deberían permitir tales publicidades realizadas por marcas privadas y con afán de lucro, en las que se usan desgracias ajenas para crear un impacto social y que se hablen de ellas. Es decir, puro marketing a costa de personas indefensas y con buena intención.
¿Qué pensáis vosotros? Espero vuestros comentarios.
24.9.07
Jena 6
Pero hay zonas del planeta donde parece que los comportamientos racistas no son únicamente patrimonio de cuatro cromañones mal organizados, sino que permanecen latentes de forma más o menos evidente en la totalidad de una comunidad. Éste es el caso de la estadounidense ciudad de Jena, situada en la "sudista" Louisiana, donde la intolerancia es manifiesta desde hace ya un año.
La desgraciada historia se inicia en septiembre de 2006 cuando un estudiante del instituto local pide permiso al director del centro para hacer uso de un árbol situado en el patio del recreo. La pregunta parece bastante estúpida, si no fuera por un pequeño detalle. El árbol en cuestión es conocido como The White Tree ("El árbol blanco"), ya que su uso está reservado para los estudiantes blancos. Sí... ya sé que parece increíble en pleno siglo XXI, pero era así. Por fortuna, el director, en un ejercicio de sana cordura, autoriza su uso al estudiante negro. Lo lamentable es que el resto de la comunidad no demostró esa mínima inteligencia...

Al día siguiente, el árbol de la discordia amaneció con tres sogas colgadas de sus ramas, en una clara alusión al linchamiento de negros realizadas por esclavistas y movimientos por la supremacía blanca como el Ku Klux Klan. En definitiva, toda una declaración de intenciones, que sin embargo era calificada por parte de la comunidad blanca como una "simple e inofensiva broma". Naturalmente, el resto de la ciudad - especialmente los afroamericanos - no compartía ese benévolo criterio.
El resultado fue el inicio de una espiral de confrontación que derivó en agresiones mutuas. El primer episodio fue una paliza de un chico negro en un baile escolar y continuó con la amenaza de un chico blanco armado con una pistola a un grupo de negros. La resolución del conflicto en estos casos se saldó con sendas peticiones de disculpas y una surrealista acusación de robo al joven negro que arrebató la pistola a su agresor.Pero el incidente con consecuencias más graves llegó cuando los agresores fueron negros. El 4 de diciembre de 2006, 6 estudiantes negros propinan una paliza a un compañero blanco y son arrestados y acusados de tentativa de homicidio - algo bastante desproporcionado a tenor de los hechos reales y de que el agredido apenas necesitó atención médica y campaba a sus anchas en un acto social esa misma noche -. A partir de ese momento, se inicia una larga sucesión de despropósitos en la defensa y juicio de los 6 agresores, tales como la no presentación de testigos por la defensa pública en la primera vista realizada, el establecimiento de fianzas extremadamente elevadas o el procesamiento de menores de edad en tribunales para adultos.
Todo ello ha conducido a la indignación de la comunidad negra estadounidense - y del resto de ciudadanos con dos dedos de frente también - que se han movilizado ampliamente apoyando a los jóvenes juzgados y recurriendo la legalidad y constitucionalidad de sus juicios. Actualmente todo el proceso legal continúa abierto y uno de los estudiantes, Mychal Bell, permanece en prisión sin fianza condenado por cargos y penas de adulto, cuando en el momento de los hechos era aún menor.
Parece que los tiempos del esclavismo en el sur de Estados Unidos no está tan lejano en la mentalidad de algunos individuos, que están evitando con su conducta que los tiempos de los movimientos sociales negros queden definitivamente en el recuerdo. Esperemos que las grandes manifestaciones que se están produciendo en favor de los 6 de Jena - o The Jena 6, como se les conoce allí - tengan el efecto de restablecer la justicia y que representen un punto y final de esta funesta parte de la Historia norteamericana.

18.7.07
Polonia y el fenómeno Kaczynsky


10.7.07
Las nuevas 7 maravillas del mundo

Al margen de lo que organice un individuo particular, que obviamente puede hacer lo que le apetezca, me interesa más examinar otros aspectos que subyacen en este proceso. En este sentido, no deja de ser curioso analizar el papel jugado por los países y sus ciudadanos a la hora de encarar esta elección, el cual nos ofrece algunas claves sobre cómo valoramos nuestro pasado y nuestro patrimonio.
Empezaré por una obvia. A nivel general, nos importa un bledo el significado o el valor artístico del patrimonio que tenemos el privilegio de conservar a nuestro lado. Lo único que vemos en esas piedras amontonadas las unas sobre la otras es el dinero que nos reportará gracias al turismo. Y si un millonario nos hace el favor de publicitarnos más, mejor que mejor. En esta ocasión, el chollo era tan enorme que las instituciones no podían quedarse atrás en la inversión de euros, para satisfacción del director de la oficina bancaria donde es cliente el señor suizo de marras.

En último término, y siguiendo con esta reflexión identitaria, está la profunda hipocresía y cierta esquizofrenia que se halla en la defensa por parte de algunos estados y ciudadanos de sus "maravillas". Muchas de estas obras, tanto las electas como las no electas, forman parte del bagaje de culturas desaparecidas y denostadas por la cultura oficial de los respectivos países. En cambio, a la hora de usarlas como atractivo turístico y comercial, sí que interesan estas culturas. Por seguir con el ejemplo de los monumentos americanos, en el caso de Machu Picchu (Perú) y de Chichén Itzá (México), en ambos casos las culturas que produjeron esas edificaciones fueron masacradas y marginadas por los españoles en su momento, pero también por los estados formados tras su independencia. Tanto esas nuevas oligarquías nacionales como los ciudadanos de esos países han incurrido a menudo - no digo que siempre - en la depreciación y marginación de los elementos indígenas. Se olvida, por tanto, que Machu Picchu, por poner un ejemplo, es un monumento inca y se atribuye su valor a Perú, que en ningún caso tiene mérito alguno en su construcción y sentido.

Para ser políticamente correcto y que no parezca que esto se circunscribe únicamente a América, podría hablar del caso de China, que con su Revolución Cultural quiso hacer tabula rasa de la milenaria cultura china para eliminar las "bárbaras costumbres" de su población, y sustituirlas por otras más acordes con el nuevo estado comunista. O también, mirando al ombligo propio, la Alhambra de Granada, espléndido ejemplo de una cultura islámica que hoy en día es contundentemente denostada por parte de la población en España - incluso con ciertos tintes xenófobos -. Y siguiendo más allá, para que no me llamen progre y ciegamente pro-musulmán, mencionaría algunos actos atentatorios contra culturas pre-islámicas que todos tenemos en la memoria como la destrucción de las estatuas de Buda en el Afganistán talibán - por fortuna fruto de una interpretación poco representativa de la realidad mayoritaria del Islam -.
En definitiva, que en cualquiera de los casos que examinemos a nivel global encontraremos graves tics de etnocentrismo y de papanatismo cultural que todos deberíamos hacernos examinar urgentemente. Sin embargo, me temo que se trata de un virus extremamente bien instalado y del que somos poco conscientes. Bastaría al menos con la aceptación por nuestra parte de ese defecto para mitigar sus efectos y ser así un poco más justos con las culturas que nos legaron todo ese bagaje. Es lo mínimo que podemos hacer por su memoria y por sus auténticos herederos morales.
11.6.07
Nova Cançó catalana (II): L'estaca
Tras la canción de Maria del Mar Bonet os dejo una pieza realmente emblemática de la lucha antifranquista catalana. Su nombre es L'estaca (La estaca) y su autor e intérprete Lluís Llach, cantante recientemente retirado. En esta composición de 1968, Llach hace una invitación a la resistencia a la dictadura de Franco, encubriéndola en la metáfora de una estaca a la cual alguien está ligado desde hace tiempo. Para liberarse de ella, el autor propone - enmascarado tras el viejo Siset - tirar bien fuerte todos juntos y así poder tumbarla.
Todo un símbolo de la resistencia antifranquista catalana con el seguir completando el ciclo abierto el mes pasado, y que próximamente tendrá una tercera entrega. Os adjunto la letra en castellano.
"LA ESTACA(L'ESTACA)El viejo Siset me hablaba / al amanecer en el portal / mientras esperábamos la salida del sol / y veíamos pasar los carros. / Siset: ¿No ves la estaca a la que estamos todos atados? / Si no conseguimos liberarnos de ella / nunca podremos andar. / Si tiramos fuerte, la haremos caer. / Ya no puede durar mucho tiempo. / Seguro que cae, cae, cae, / pues debe estar ya bien podrida. / Si yo tiro fuerte por aquí / y tú tiras fuerte por allí, / seguro que cae, cae, cae, / y podremos liberarnos. / ¡Pero, ha pasado tanto tiempo así ! /Las manos se me están desollando, / y en cuanto abandono un instante, / se hace más gruesa y más grande. / Ya sé que está podrida, / pero es que, Siset , pesa tanto, / que a veces me abandonan las fuerzas. / Repíteme tu canción. / Si tiramos fuerte, la haremos caer. / Ya no puede durar mucho tiempo. / Seguro que cae, cae, cae, / pues debe estar ya bien podrida. / Si yo tiro fuerte por aquí / y tú tiras fuerte por allí, / seguro que cae, cae, cae, / y podremos liberarnos. / El viejo Siset ya no dice nada; / se lo llevó un mal viento. /- él sabe hacia donde -, / mientras yo continúo bajo el portal. / Y cuando pasan los nuevos muchachos, / alzo la voz para cantar / el último canto que él me enseñó. /Si tiramos fuerte, la haremos caer. / Ya no puede durar mucho tiempo. / Seguro que cae, cae, cae, / pues debe estar ya bien podrida. / Si yo tiro fuerte por aquí / y tú tiras fuerte por allí, / seguro que cae, cae, cae, / y podremos liberarnos."
21.5.07
Las elecciones municipales y la III República
Para empezar, es evidente que la política local siempre ha tenido una dinámica particular con respecto a la de carácter estatal. La difusión que se hace de las actuaciones realizadas en este último ámbito es muchísimo más amplia y el conocimiento es mucho mayor por parte de la sociedad. Dejando al margen los elementos más concienciados y activos políticamente hablando, la mayoría de la población adquiere unas filias y fobias a partir de las opiniones vertidas en los medios de comunicación y de propaganda. Es a partir de éstos que se suele decidir el voto.
En cambio, las motivaciones a la hora de votar en unas elecciones municipales son más complejas. Habría que discernir seguramente entre núcleos de mayor o menor población para identificar los comportamientos y preocupaciones. Por su propia naturaleza, el pueblo pequeño vota a menudo en función de simpatías personales o intereses particulares muy directos. Es decir, se vota al familiar o vecino con el que se tiene buena relación, o bien a aquél que me promete algo que me beneficia económicamente (por no hablar directamente de actividades directamente caciquiles). En este sentido, la ideología a menudo pasa a un segundo plano, cosa que se certifica con la observación de numerosos pactos contra natura entre ideologías de izquierdas y extrema derecha, etc.
Las poblaciones medianas, ya de ámbito urbano, son seguramente las que muestran mayor desinformación sobre lo que ocurre en su ayuntamiento. Los medios de comunicación locales son limitados y el boca a boca o cuchicheo es, a diferencia del pueblo pequeño, insuficiente. Únicamente aquellas personas más allegadas a ámbitos de poder tienen un cierto conocimiento y el resto reparten su voto, o bien en relación a lo que ocurre en política nacional - con lo cual la ideología adquiere un mayor peso - o bien por la observación más directa de las obras practicadas en el barrio o de las fiestas populares organizadas por el alcalde/partido de turno.
Finalmente, la gran ciudad ya atiende a parámetros mucho más identificables con la política estatal. Ésto es así, en cierto modo, porque la política estatal suele estar supeditada a los intereses de las grandes ciudades, donde se encuentran el grueso de los votantes y los sectores de mayor peso económico.
Estas coordenadas han sido muy similares en España durante toda la historia liberal y democrática española. Durante el régimen de la Restauración (1875-1930), ejemplo de una política electoral censitaria - es decir, en el que no puede votar todo el mundo, sino una cierta porción de la sociedad con un mínimo poder adquisitivo y de género masculino -, el peso del mundo rural era enorme. De este modo, el caciquismo y los intereses inmediatos primaban sobre cualquier opción política. Lo único realmente importante era la perpetuación de ciertas oligarquías económicas y políticas que se turnaban en el poder.
Sin embargo, esta dinámica se fue resquebrajando poco a poco, llegando a la máxima descomposición durante la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Ante esta desintegración del andamiaje de la Restauración, llegamos a las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, primeras elecciones tras la dictadura. Éste sería el capítulo más "glorioso" escrito por unas elecciones municipales durante toda la historia española, ya que la victoria de las fuerzas republicanas en las mismas determinó un cambio de régimen a nivel estatal. De este modo, el 14 de abril de 1931 se instauraba el régimen democrático de la II República, que incluiría en su Constitución el sufragio universal - incluido el voto femenino, por primera vez en la historia de España.
Desgraciadamente, el levantamiento militar del 36 y la posterior dictadura franquista interrumpirían la historia de los comicios municipales hasta la Transición democrática que se inicia con la muerte del general Franco. En esta ocasión, los sectores aperturistas herederos del franquismo que comandaron el proceso democratizador, demostrar aprender la lección de la II República y evitaron conscientemente que las primeras elecciones fueran de carácter local. Habían comprendido que la dinámica municipal es mucho menos predecible y controlable, por lo que se inició el proceso con las elecciones estatales de 1977. Éstas fueron denunciadas por sectores de la izquierda por no ser plenamente democráticas - fallos en el censo, establecimiento del derecho a voto a partir de los 21 años, derecho del rey para nombrar a dedo un determinado número de senadores, etc. -, pero eso ya es otra cuestión.
A falta de pocos días para una nueva cita en las urnas veremos qué sorpresas nos deparan esta vez los ciudadanos. Eso sí, dudo mucho que dentro de una semana estemos proclamando la III República.

