31.3.07

Café a 80 céntimos


"¿Qué de donde he sacado el precio del café? Es evidente... de las estadísticas con las que calculamos el IPC."

29.3.07

La cultura catalana en New York


La promoción externa de la cultura catalana llevada a cabo por el Institut Ramon Llull está teniendo como punta de lanza durante estos meses la ciudad de New York. Son diversos los actos que se están llevando a cabo bajo el eslogan "Made In CataluNYa. Catalan culture in New York". Seguramente, las expresiones más conocidas de la cultura catalana son la pintura y arquitecturas de corrientes como el modernisme, el noucentisme y las avantguardes, así que éstas no podían faltar en una muestra de estas características. Sin duda, la exposición "Barcelona and Modernity: Picasso, Gaudí, Miró, Dalí" en el Metropolitan Museum actuará como estrella de todo este despliegue y será la que mayor asistencia congreguen.

Pero también resulta de gran valor la promoción que se realiza de la literatura catalana, mucho más desconocida, y que ha contado con actos tan llamativos como el recital poético de los días 23 y 24 de marzo en el Baryshnikov Arts Center, donde Lou Reed, Laurie Anderson y Patti Smith leyeron e interpretaron versos de J.V. Foix, Miquel Martí i Pol, Salvador Espriu, Pere Gimferrer, etc. Además, también se realizará una muestra de libros jurídicos catalanes bajo el epígrafe "A Mediterranean Mirror: Catalana Law in an International Context", del 26 de abril al 1 de agosto en la Elmer Holmes Bobs Library de la New York University. Pero no sólo se promocionarán los clásicos, ya que otros autores actuales desembarcarán también en la ciudad norteamericana para presentar sus obras en el contexto del World Voices Festival.

Finalmente, en el ámbito musical, resonarán en diversos eventos las notas de autores universales como Pau Casals, así como las melodías medievales catalanas interpretadas por el célebre Jordi Savall.

Ojalá todo ello sirva para que haya una mayor comprensión del fenómeno cultural y político catalán, que al fin y al cabo es lo que queremos, como todo el mundo... que nos entiendan. Un acercamiento que parecía surtir efecto en Patti Smith, la cual reconocía, antes de recitarlos, su fascinación e identificación con los famosos versos del poema Divisa (1976) de Maria-Mercè Marçal:

A l'atzar agraeixo tres dons: haver nascut dona,
de classe baixa i nació oprimida.
I el tèrbol atzur de ser tres voltes rebel.
En castellano:
Al azar agradezco tres dones: haber nacido mujer,
de clase baja y nación oprimida.
Y el turbio azul de ser tres veces rebelde.

Esperemos, en todo caso, que no sea una moda pasajera. El siguiente alto en el camino será en la Feria del Libro de Frankfurt, consagrada también este año a Catalunya.

15.3.07

La paridad

En el día de hoy el Parlamento español ha aprobado la llamada "Ley de igualdad", que pretende ahondar en las políticas ya existentes en el régimen jurídico español para avanzar hacia la igualdad entre ambos sexos en todos los ámbitos de la sociedad. Entre las medidas que recoge la nueva ley destacan la creación de un permiso de paternidad de 15 días (ampliable a un mes en un período de seis años), la extensión del permiso de maternidad en caso de parto prematuro, así como la paridad en las listas electorales y en los consejos de administración de las empresas (se exigirá un mínimo del 40% de presencia de cada uno de los sexos).

En cuanto a las dos primeras medidas, creo que no caben demasiadas dudas sobre su conveniencia. Pero en lo que respecta a la cuestión de la paridad, ésta ha suscitado un cierto debate en algunos sectores sociales. De hecho, ha sido este elemento el que ha provocado la abstención del Partido Popular, único grupo parlamentario en no votar en positivo. Por una vez, y sin que sirva de precedente, tengo que dar la razón a la derecha española.

Bajo mi punto de vista, el fondo de la ley es completamente impecable, y es obvio que estoy de acuerdo en la necesidad de impulsar políticas de igualdad hasta lograr exterminar los conatos de machismo aún existentes en España. Sin embargo, no me parece ésta la metodología más pertinente.

La política de cupos solo ayuda a perpetuar una mentalidad sexista, en la que las capacidades de las personas sean menos importantes que su género. No tendría ningún sentido que determinados hombres o mujeres formaran parte de corporaciones públicas o privadas como simple elementos de relleno, relegando a personas más adecuadas al ostracismo para cumplir con una legalidad absurda. En el fondo, creo que se trata de un grave retroceso en el camino de la normalización del rol sexual dentro de una España igualitaria. En este sentido, como declaraba hoy en El Periódico de Catalunya Dolors Sardà, candidata de Convergència i Unió en las próximas elecciones al Ayuntamiento de Reus sustituyendo a un compañero de partido en virtud de la aplicación de esta ley, "No sé si era necesaria, pero sí creo que cuando una mujer tiene capacidad, no precisa ese apoyo legal. Tenemos que tratar a las personas por su capacidad, no por su sexo. Si hemos progresado es porque muchas mujeres antes que nosotras han luchado, primero parar sacar adelante a sus familias y luego en otros campos. Creo más en la buena preparación que en la paridad".

Personalmente, aplaudo estas palabras y estaría encantado de que se eliminasen cupos artificiales, ya que, sin duda, quiero que la administración pública sea llevada a cabo por las personas mejor formadas, sin importar si son un 100% de mujeres o un 100% de hombres. Además, yo siempre me he dirigido y considerado a los demás como personas y no como sexos, y del mismo modo quiero ser tratado. Por todo ello preferiría que se pusiera más énfasis en cuestiones como las aberrantes discriminaciones salariales que suelen sufrir algunas mujeres realizando el mismo trabajo que sus compañeros masculinos. Eso sí es un problema real, como lo es también la dificultad de conciliación de la vida familiar con la laboral - problema que también afecta a los hombres, no seamos sexistas -.

Son éstos, en fin, los condicionantes que debería resolver de una vez por todas una auténtica ley de la igualdad. Eso sí, por favor... que no lo resuelvan como los ingleses, que pretenden rebajar los sueldos de los funcionarios masculinos para equipararlos a los femeninos. Que no nos tomen el pelo... ni a hombres, ni a mujeres.

1.3.07

La conciencia ecológica

Iniciábamos esta semana con la noticia del Oscar para Una verdad incómoda, el documental ecologista promovido por el ex-vicepresidente de los Estados Unidos Al Gore. Al margen de la calidad de la cinta, que no puedo juzgar por no haberla visto todavía, creo que es evidente que se trata de una buena noticia.

En primer lugar, porque este galardón supone una publicidad extra a las reivindicaciones del ecologismo, que junto al feminismo y el pacifismo conforman los mal llamados nuevos movimientos sociales - concepto absolutamente erróneo, porque de nuevos no tienen nada -. Los postulados ecologistas gozan cada vez más de una mejor prensa y han ido penetrando crecientemente en la mentalidad colectiva, reforzados por la misma fuerza de los hechos, que nos demuestran la realidad del cambio climático con estadísticas meteorológicas y la sensación popular de haber pasado en Europa un invierno extrañamente caluroso y seco. Por tanto, este documental tiene el terreno perfectamente abonado para apuntalar ese proceso de concienciación ya iniciado.

En segundo lugar, este reconocimiento será positivo para acabar de convencer a las élites económicas y políticas que se comportan como si la cuestión no fuera con ellos. Es más que conocido el estancamiento en la extensión del protocolo de Kyoto y, en general, la subordinación de lo ecológico al puro beneficio económico en ámbitos como política energética u obras públicas. Uno de los ejemplos más dramáticos de esto quizás sea la posición del Presidente de la Comisión Euroea, Durao Barroso, a favor de perpetuar y potenciar la energía nuclear en detrimento de la innovación e implementación de energías más limpias y sostenibles.

No es de extrañar, por tanto, que con tan escaso apoyo institucional, abunden en determinados ámbitos opinadores que sigan viendo a los ecologistas como hippiosos trasnochados. No hace demasiados meses, leía perplejo en las páginas editoriales de La Vanguardia - ejemplo de diario pragmático y tremendamente acomodaticio con los ámbitos de poder, aunque siempre con un cierto sesgo conservador - cómo criticaban de forma bastante ácida al Ayuntamiento de Barcelona por haber emprendido éste una progresiva campaña para reducir la extensión del típico alumbrado navideño. El diario recogía las palabras de la regidora Imma Mayol, que se felicitaba de las medidas llevadas a cabo y de los resultados obtenidos, y las contraponía a las quejas de los comerciantes, que reclamaban que la vieja iluminación incitaba al consumo de la población. Naturalmente, La Vanguardia se posicionaba a favor de los comerciantes y criticaba cómo podía ser que se sacrificaran los beneficios económicos - y estaría por comprobar si realmente venden menos - a cambio de reducir el consumo de energía y la contaminación lumínica.

Afortunadamente, editoriales como estas cada vez chirrían más en los oidos de la población y da la impresión que son opiniones en peligro de extinción. Esperemos que cuanto antes la conciencia ecológica sea hegemónica, y que los que faltan por convencer, si no quieren escuchar a los hippies trasnochados, lo hagan con el más respetable Al Gore. Pero, por el bien de todos, que escuchen...